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 Leyendas urbanas¡UUUUHH!

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MensajeTema: Leyendas urbanas¡UUUUHH!   Vie Abr 25, 2008 12:36 pm

Quien no ha leido o escuchado alguna vez una de estas historias que se repiten por uno y otro lado con ligeras variaciones.

En este hilo podiamos poner unas cuantas para los que gusten de leer historias misteriosas .

arg. EL NIÑO DEL DIABLO arg.


Hace mucho tiempo, no se la fecha exacta, ni si es verdad, en el municipio de calera de v. r., cuentan que una señora perdió a su esposo en un accidente, quedo sola con su único hijo, que era un bebe.

Esta señora se empezó a volver loca porque no podía sacar adelante sola a su niño, y llegó un momento en el que prácticamente estaba loca de remate, ese día tiró al niño en el arrollo que pasa por el centro del municipio, donde no había nadie. el niño murió de hambre y frío.

Después de varios días unos señores encontraron el cuerpo del bebe y lo enterraron, pero el llanto de ese niño sigue en el arrollo, incluso se dice que se aparece por las noches flotando en el agua.

El rumor seguía corriendo y un señor que venia en una bicicleta de trabajar, escuchó un llanto de un niño en un árbol de ese arrollo, se acercó al árbol y vio a un bebe que estaba abandonado, lo levantó y lo destapó para verlo, y al destaparlo era un bebé muy hermoso y el señor dijo, que niño tan bonito, y al terminar el bebé le contestó con vos de ultratumba:

- no, ya hasta tengo colmillitos.

El señor se asusto tanto que tiró al niño y se subió a la bicicleta gritando atemorizado ya que creía que había visto al mismo diablo, al cabo de unos días este señor murió en extrañas circunstancias.

Las personas que viven por ese arrollo aun siguen escuchando el llanto, y les creo, porque yo lo he oído, muchos tienen miedo de pasar por el lugar y encontrarse al niño abandonado, presagio de su muerte.

Ya sabeis si pasais cerca de un arrollo y ois un llanto no pareis de correr hasta que llegueis a casa.

Un saludo.

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MensajeTema: Re: Leyendas urbanas¡UUUUHH!   Vie Abr 25, 2008 12:40 pm

Bueno pues aquí dejo una muy muy conocida:

La jovencita de la autopista


ÉSTE ES EL SORPRENDENTE RELATO DE LA HISTORIA SUCEDIDA A UN DOCTOR NEOYORKINO MIENTRAS REALIZABA EN SU AUTOMÓVIL PRIVADO EL TRAYECTO DE AUTOPISTA QUE DISCURRE ENTRE BALTIMORE Y NUEVA YORK

La carretera principal que va de Baltimore a Nueva York al llegar al kilómetro 12 se cruza con una importante autopista. Se trata de un cruce muy peligroso, y en muchas ocasiones se ha hablado de construir un paso subterráneo para evitar accidentes, aunque todavía no se ha hecho nada.

Un sábado por la noche, un prestigioso doctor neoyorkino -del que evitaremos reproducir su nombre-, regresaba a su casa después de asistir a una sala de fiestas country. Al llegar al cruce redujo la velocidad y se sorprendió al ver a una deliciosa jovencita, vestida con un traje largo, de fiesta, haciendo auto-stop. Frenó de golpe y le hizo una señal para que subiera a la parte trasera de su descapotable.

- El asiento de delante está lleno de palos de golf y de paquetes -se disculpó. Y a continuación le preguntó: - Pero, ¿qué está haciendo una chica tan joven como tú sola a estas horas de la noche?

- La historia es demasiado larga para contarla ahora -dijo la chica. Su voz era dulce y a la vez aguda, como el tintinear de los cascabeles de un trineo. - Por favor, lléveme a casa. Se lo explicaré todo allí. La dirección es North Charles Street, número XXXX. Espero que no esté muy lejos de su camino.

El doctor refunfuñó y puso el coche en marcha. Cuando se estaba acercando a la dirección que le indicó ella, una casa con las contraventanas cerradas, le dijo: - Ya hemos llegado. Entonces se giró y vio que el asiento de atrás estaba vacío. - ¿¡Qué demonios...!? -murmuró para sí el doctor. La chica no se podía haber caído del coche, ni mucho menos haberse desvanecido.

LLamó repetidas veces al timbre de la casa, confuso como no lo había estado en toda su vida. Después de un largo tiempo de espera, la puerta se abrió y apareció un hombre de pelo gris y aspecto cansado que lo miró fijamente.

- No sé como decirle qué cosa más sorprendente acaba de suceder -empezó a decir el doctor-, una chica joven me dió esta dirección hace un momento. La traje en coche hasta aqui y...

- Sí, sí, lo sé -dijo el hombre con aire de cansancio-, esto mismo ha pasado otras veces, todos los sábados por la noche de este mes. Esa chica, señor, era mi hija. Murió hace dos años en un accidente automovilístico en ese mismo cruce donde usted la encontró...

Ya sabéis, no os fiéis de las personas que hacen auto-stop

Un saludooo

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MensajeTema: Re: Leyendas urbanas¡UUUUHH!   Vie Abr 25, 2008 12:41 pm


La casa del Duende:


Todo sucedió hace setenta y un años. Una voz que surge de una hornilla, una familia aterrorizada, y toda una Zaragoza asustada e intrigada a partes iguales. El suceso marcó una época, y el edificio queda bautizado desde entonces, con letras doradas, como ?Edificio Duende?.



Una fría noche de Septiembre?

Viajamos al 27 de Septiembre de 1934. Viajamos a Zaragoza, concretamente a la calle Gascón de Gotor, número 2.

Nos encontramos ante un edificio alto, de cuatro pisos, haciendo esquina. La noche comienza a cubrir la ciudad, y las farolas comienzan a encenderse poco a poco desde la lejanía. El día es frío, y decidimos resguardarnos en el portal del edificio, para después comenzar a subir poco a poco hacia el segundo piso.

Abrimos la puerta, y entramos en la morada. Nos dirigimos hacia la cocina, lugar donde esta misma noche, comienzan a sucederse los hechos. Allí encontramos a Pascuala Alcocer, criada de la familia Grijalba, que se encuentra terminando de fregar una alta pila de platos. El reloj marca pasada la medianoche, y sudorosa, seca su frente con el brazo. Dispuesta a acostarse, podemos verla apagar la luz tras pasar a nuestro lado. Ahora la casa queda sumida en un silencio estremecedor. Sin embargo, antes de que Pascuala cierre la puerta de la cocina, alguien habla desde dentro. Alguien que la llama por su nombre, y después estalla en una carcajada?

Pascuala, aterrada, corre a la habitación del matrimonio para pedir ayuda, mientras nosotros quedamos aún a oscuras en mitad de la cocina, escuchando a nuestra espalda la risa de ese enigmático personaje?

Intentando explicar el hecho con el cansancio de Pascuala, nadie le dio más importancia al hecho. Sin embargo, aquel macabro juego tan solo estaba en proceso de gestación?

Días más tarde?

El fenómeno comenzó a crecer poco a poco a partir del 15 de Noviembre. Risotadas en el rellano, e insultos que salían de la hornilla.

Entre los días 20 y 23 de este mismo mes, los agentes de seguridad realizaron varios registros en el edificio, obteniendo nulos resultados. Ningún signo que diera indicios de tomadura de pelo o de fraude.

La noticia comenzaba a extenderse, y aquello se empezaba a convertir en problema, ya que un gran número de gente se amontonaba frente al edificio, alterando el orden público. La noticia era de tal magnitud que el 27 de Noviembre la prensa americana se hacía eco de ella en un artículo publicado en ?The times?.

Las brigadas municipales recibieron la noticia de levantar el suelo de la cocina del inmueble y buscar posibles mecanismos ocultos que produjeran esa extraña voz que estaba revolucionando a toda Zaragoza. Y esta vez, los resultados volvieron a ser nulos.

Conversaciones con ?el duende?.

Al principio tan solo eran risotadas y carcajadas? Pero con el tiempo, el duende de la hornilla comenzó a utilizar insultos e incluso en ocasiones se pudo establecer una conversación con él.

?¡Ya estoy aquí, cobardes!?, ?¡Largaros, cabrones!??

Lo más peculiar eran las conversaciones, como por ejemplo esta que mantuvo con dos miembros del orden:

-Policía: ¿Quién eres? ¿Por qué haces esto? ¿Quieres dinero?

-Duende: No

-Policía: ¿Quieres trabajo?

-Duende: No

-Policía: ¿Pues que quieres, hombre?

-Duende: Nada. No soy hombre.

En otras ocasiones las palabras fueron mayores, y se produjeron incluso amenazas de muerte.

El final del duende.

Tras el veredicto de dos jueces la respuesta fue la misma. El ?duende? se debía a un fenómeno psíquico que se producía tan solo en determinadas ocasiones. Todo estaba aclarado según el juez. Sin embargo, el mayor problema aún seguía en pie; el duende no se había marchado.

Sin embargo, el caso debía de ser cerrado rápidamente para devolver el orden a la ciudad.

El informe forense apuntó a Pascuala Alcocer como responsable de la voz de la hornilla, a pesar de que esta también se manifestara incluso cuando ella no estaba en casa.

Pascuala fue desterrada a su ciudad natal.

Y una fría noche de Diciembre de 1934, el duende desapareció dejando un mensaje aterrador? ?¡Voy a matar a todos los habitantes de esta maldita casa, cobardes!?

La noche en la que el duende se marchó, murió en el barrio vecino Asunción Jiménez, tras realizar una sesión de espiritismo? ¿Casualidad o la promesa del duende se había hecho real?

Nadie tiene la respuesta, pero lo cierto es que setenta y un años son pocos años para olvidar un caso de semejante calibre. Y pocos son los que olvidaron. Y muchas las referencias que pueden encontrarse en Zaragoza con respecto a este hecho? El duende de la hornilla.

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